REUNIÓN DE MUJERES DEL DÍA 25/01/2014

Categories: mujeres

“Que nuestro deseo para este nuevo año 2014 sea el de servir al Señor” así empezamos la reunión. Respaldadas por la palabra de Isaías 26 ver 3 y 4:

<Tú guardaras en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque el ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente porque en Jehová el Señor esta la fortaleza de los siglos>

Para empezar nuestra hermana Antonia Barceló nos compartió su testimonio y la palabra de Filipenses 4, 6/7. Una vida de fidelidad y constancia y apoyo siempre en la Roca fuerte que tenemos en el Señor.

Después nuestra hermana Marisa Barroso nos compartió en este día la Palabra basada en Mateo 26 ver 31/35.

Pedro el discípulo de Jesucristo al negar al Jesús por tres veces y después de que Jesús ha sido arrestado, se ve confrontado en su misma conciencia después de haber sido previamente avisado por Jesús de que así iba a suceder.

El resultado de Pedro fue que el quedo frustrado y avergonzado de su misma conducta, Pedro fallo al Señor y como consecuencia cayó en un alejamiento del Señor. Así actúa nuestro enemigo, fallamos al Señor y el que es el acusador por excelencia, nos acusa, nos hunde y nos hace sentir muchas veces tristes y angustiados en nuestra manera de proceder.

No nos perdonamos, sin darnos cuenta de que el mismo Jesucristo ya pago en la cruz el precio de nuestro perdón.

Podemos fallar al Señor, y de hecho así sucede, le fallamos, sin darnos cuenta de que Él nos conoce en lo más profundo como conocía a Pedro. ¿Nos invade la culpa por un hecho cometido?, por supuesto y en estos momentos nos sentimos lejos del Señor y dejamos de ver muchas veces lo que el Señor desea.

El Señor es el que no comete errores y nosotros somos “habitación “ del Señor, estamos en sus manos, descansemos en El, el hará el resto.

Pero.. Pedro ¿Qué hizo?.. se alejó y se dedicó a la pesca con la frustración muchas veces de que no pescaba nada. Cuando Jesús resucito, aviso a los discípulos de que le dijeran al específicamente que había resucitado.. y el mismo Jesús lo va a buscar, pero Pedro al principio no podía creer que Jesús había resucitado.

Fue en el reencuentro con Jesús que Pedro tuvo de nuevo una preciosa conversación con el Maestro:

<Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que estos? Y él le respondió: Sí Señor; Tú sabes que te amo. EL le dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí Señor tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás ¿me amas? Y le respondió: Señor Tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo, apacienta mis ovejas>

En ningún momento Jesús hizo sentirse culpable a Pedro por lo que había hecho, lo volvió a considerar.

No olvidemos que LA MISERICORDIA DEL SEÑOR ES PARA SIEMPRE, su amor es eterno, misericordioso, lleno de bondad, amor, nunca nos hace sentir culpables.

Como conclusión tenemos que tener en cuenta en tener nuestra “habitación”, que es nuestra vida abierta al Señor, estar siempre preparadas para que el Señor nos vuelva a llenar por si pasamos por periodos un poco más difíciles, abiertas siempre sea cual sea la circunstancia por la que estemos pasando.

 

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