Enseñanza

Nuestra visión es que cada persona que llegue a Cristo pueda comenzar un proceso de enseñanza y discipulado en el que vaya creciendo paso a paso, entendiendo que se inicia entrando en pacto con Cristo, avanzando hacia un pacto con la iglesia, luego yendo hacia un pacto con la madurez, y llegando hasta a tener un pacto con el ministerio y servicio en el Reino.

El autor e investigador alemán Christian Schwartz, ha escrito que entre las características de una iglesia saludable se encuentra el hecho de tener un “liderazgo capacitador”, es decir, un equipo ministerial que se enfoca en enseñar a la gente. No debemos conformarnos con tener líderes que “sepan mucho”, sino que el ministerio de la iglesia esté al servicio de la enseñanza y el discipulado de los creyentes.

El gran ejemplo de Jesús nos da la pauta a seguir: Llamar a otros para estar con ellos y enseñarles, pero no para que vivan en un aula recibiendo lecciones de Biblia; el discipulado debe ser vivencial y cotidiano. “Y llamó a doce discípulos, para que estuviesen con él y para enviarles a predicar el evangelio” (Mr 3.14)

El llamado del Señor Jesús va mucho más allá de meramente predicarles a otros: el llamado es a hacer discípulos. “Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.” (Mt 28.19).

De tal manera que, nuestra labor de enseñanza tiene dos énfasis:

  • Escuela de vida cristiana. (El proceso discipular desde que una persona llega a Cristo hasta que se compromete con la madurez)
  • Escuela de ministerio. (La formación de siervos que se impliquen el la obra del Reino)